Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".

Y a solas, cada cuerpo compone su réquiem.Un llanto por la mitad perdida. Una lágrima por cada gota de sudor compartida. Una SONRISA por cada risa que inundó la partida.

El acto desesperado de amar lo que no tenemos. El acto desesperado de amar.
Amar desesperados ese acto.
Y desesperados sucumbir al amar.

(Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".)

domingo, 28 de marzo de 2010

ELECTRIC POISON

Empujones.

Ella se vio arrastrada por sus amigas al centro de la pista. Ella, a su pesar acabó sonriendo, perdió la copa, y el control también. También. Decidió que no le dolían los pies. A unas almas de allí, él se ataba la corbata a la cabeza, sin sospechar que dentro de unas horas esa corbata acabaría en...

Empujones.

Entonces la discoteca se volvió a oscuras. Solo luces de colores confirmaban la noche. Ambos se agarraron a sus amigos. Intentaban resistirse al desenfreno por esa canción que estaba empezando. Mil almas jóvenes frenéticas. Ella empezaba a notar como esa canción le daba la vuelta a su estómago, como el veneno se desataba de forma corrosiva, tocando cada fibra nerviosa de su cuerpo, porqueno todos los venenos no son malos. Se quito las últimas horquillas que luchaban por sujetar su enmarañado moño. Mil pies saltando a la vez. Él y sus amigos gritaron enfebrecidos. Él ya tenía el veneno marcado en su cuerpo, apretaba los músculos de sus brazos y las venas se marcaban negras. Ella reía histérica. Él se carcajeaba.

Pusieron esa luz intermitente de color blanco que hace que veas a la gente a cámara lenta. Eso la enervó. En el buen sentido. Eso le encantó. Se vieron, no se miraron. Acabaron chocando. Empujones. Ella cerró los ojos. Abrió la boca en un gesto de tralará. Sentía su cuerpo moverse al ritmo de la excitante canción, solo, sin control.

Él comenzaba a sudar... El veneno ya se había apoderado de ellos.

Música. Sudor. Luces. Él.Ropa. Piel. Poison. Baile. Empujones. Tú. Pisar. Abrazar. Reír. Yo. Todos. Noche. Un solo techo. Ella. Humo...

Ella abrió los ojos. Le tenía enfrente. Le sonrió ampliamente a ese forajido de pelo ondulado. Él la miró. La dedicó una mueca interasada a esa ladrona de pelo enmarañado. Se pegó lentamente a ella. Se acercaba el estribillo. Pierna con pierna. Su mano en su cintura, enredada en los volantes, a 2cm de su espalda desnuda. Su otra mano buscó las de ella, ya enredadas en su cuello.

Don´t Stop The Music.

Cada curva del cuerpo de ella encajaba a la perfección en cada esquina del de él.

Cuando sus pieles se tocaron sus venenos se reconocieron. ELECTRICIDAD. Las chispas saltaron por doquier. Nadie lo vio. Solo ellos lo sintieron. Ahora el flujo de su cuerpo iba al compás.

Anclados. Pegados. Bailados. Uno. Él la oía reírse. Ella le oía cantar. El estribillo les desató toda la furia que tenían dentro. Él buscó su espalda, también sudada. Eso le gustó. La recorrió con sus dedos sintiendo como cada vertebra vibraba con cada meneo de su cadera, como dejaba un rastro de chispas tras de sí. Ella acercó su nariz a su cuello, olía bien a pesar de estar sudado. Quería oler su piel. Él quería oír sus labios. Ella quería sentir sus ojos. Él degustar sus oídos. Ella ver su aroma. Él no saber su nombre. No se acordaba de como se hablaba. Ella no decírselo. No lo recordaba.

Ella se despegó de repente. Le bailó apasionadamente. Corriente alterna. Corriente discontinua. Él ya no pudo hacerlo, quedó "pegado", como cuando agarras un cable de alta tensión, no puedes soltarlo hasta que alguien corte la corriente... o mueras. Esos tacones negros parecían continuación de sus largas piernas. El vestido parecía su piel, que volaba a su alrededor con un halo perverso. Su melena larga parecía flotar alrededor de su cara, de vez en cuando oculta tras ella. Ahora bailaba con los ojos abiertos, fijos en él. Para él. Sabía de su poder. Él se dejaba apoderar. Ahora él la sonrió sin respuesta. Se quitó la chaqueta. Con una sonrisa perversa. La camisa blanca medio abierta se pegaba con ira a cada badén de su torso. Eso la gustó. Él la bailó con sutileza, lentamente. A su alrededor, sin tocarla, pero lo suficientemente cerca como para que ella lo deseara. Como cuando acercas dos imanes y sientes esa fuerza que les hace atraerse pero tu los detienes. Esa misma sensación. Hipnosis. Ella pensó en la madre de él, Miguelangela, y la dio las gracias por esa pedazo escultura con vida que ahora la bailaba. Él no sabía de su poder. Ella sí. Ella se dejó apoderar. Esta vez se sonrieron a la vez.

El estribillo volvió a sonar. Él la abrazó. Ella le besó el cuello. Ella se despegó. Él la habló. No se sabe el qué. El veneno en vena amenazaba con desbordarse. La electricidad de sus cuerpos amenazaba por saltar. Pero pudo degustar su voz. No podían despegarse. Bailados. No tenían que esforzarse por bailar bien, bailaban juntos. Ella se percató que tenía los ojos más negros que había visto en su vida. Él se fijó que esa noche no podría averiguar de que color tenía esos ojos rasgados. Su mano en sus labios. Su oído en su cuello. Sus ojos en olfato. Su nariz en su garganta. Sus labios en su mirada. La canción llegaba la final. Quedaba un estribillo. Él tenía el corazón a mil hora. Ella no lo notaba porque el suyo iba exactamente al mismo ritmo. La luz parpadeante volvió. Pudo verla a cámara lenta. Sintió la barba de dos días de él recorriendo su mentón buscando algo. Le esperó posada en sus músculos. Él lo encontró. Ella sintió volar. Como si se acabase el mundo. Como si les esperase fuera y fuese todo suyo.

Música. Gente. Luces. Humo. Electricidad. Poder. Piel. Sentidos. Mirar. Correr. Veneno. Horquillas. Sudor. Empujones. Campos gravitatorios, opuestos. Chispas.



"I wanna love you but I better not touch (don’t touch)
I wanna hold you, but my senses tell me to stop
I wanna kiss you but I want it too much (too much)
I wanna taste you but your lips are venomous poison
You’re poison, running through my veins
Poison"
By: Alice Cooper.

2 comentarios:

  1. Te envenenaste ayer por lo que veo, me gusta lo de las Horquillas.
    Sin duda sabes cómo hacerlo para que parezca improvisado, pero estoy seguro de que tienes un Plan Maestro al inicio de la noche y que lo pones en práctica durante toda ella.
    ;D
    Me gusta Amélie, que te lo pases tan bien y sepas expresarlo mejor.

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  2. FUSIÓN.Esa es la palabra.Solo hay que querer para poder fusionarte con alguien aunque las circunstancias no sean las mas adecuadas. Me alegro que hallas sentido esa imantación;es brutal eh?

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