Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".

Y a solas, cada cuerpo compone su réquiem.Un llanto por la mitad perdida. Una lágrima por cada gota de sudor compartida. Una SONRISA por cada risa que inundó la partida.

El acto desesperado de amar lo que no tenemos. El acto desesperado de amar.
Amar desesperados ese acto.
Y desesperados sucumbir al amar.

(Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".)

lunes, 28 de junio de 2010

Podría intentarlo...

- Puedo ser divertido si quieres, o pensativo, listo, supersticioso, valiente... incluso bailarín. Sí, podría intentar ser bailarín. Seré lo que quieras. Dime lo que deseas y lo seré por ti.
- Eres tonto…
- Bueno, podría serlo…


No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy.

domingo, 27 de junio de 2010

Ains

No se ni que hago aquí escribiendo. No es el momento ni el lugar, pero sentía la necesidad de escribir, por el puro placer de...
Estoy TAN relajada. Tan a gusto. Al final hoy no hemos salido de fiesta, necesitábamos dormir, pero el caso es que estamos tirados en el salón viendo Austin Powers. Los chicos sonríen y le ríen las gracias a la tele, las chicas lo ven con indiferencia. Yo estoy sentada en un sofá de terciopelo azul, aun con el biquini de flores que he llevado esta tarde a la barbacoa de Fano y comiendo una manzana verde.

[Adoro el sonido de mi mandíbula rompiendo un trozo de manzana, es sensual, es dulce].

Mis amigos están tirados a mi alrededor en el sofá, no duermen, no se mueven, no hablan. Pero SON ellos, esta noche más que nunca. En pijama, medio desnudos, con chandal, así sin más. Patri se va a acabar la tableta de chocolate en breves, no puedo permitirlo. Pero para ello tendría que dejar de escribir, hablar, moverme. Demasiado tarde, se ha comido el último trozo. No importa, su cara de alegría pos-chocolate me satisface.

He abierto la terraza, está justo a mi lado y una suave brisa entra a estas horas de la noche. La cachimba descansa en el suelo, los últimos restos de humo salen por la rejilla de abajo. El flequillo me hace cosquillas es los párpados. Me hace sonreír. Veo a lo coches pasar, ¿qué de historias habrá en cada uno de ellos? Rojo, azul, blanco, negro, otra vez blanco... Acaso, ¿saben qué les miro? ¿Qué estoy aquí tan tranquila y relajada? Seguramente ni les importe. pero quizás si lo supiesen, les daría envidia y procurarían encontrar el mismo sentimiento en su interior.

Se respira tanta calma. Es como si después de tanto jaleo estudiantil y ahora tanto jaleo de fiesta, estuviésemos por primera vez descansando. Esta noche me siento por primera vez descansada. Definitivamente. Me gustan mucho los suspiros fuertes de comodidad que sueltan a veces. Y que digan que les acerque el mando/la comida/la servilleta, dado que soy la única más próxima a una posición perpendicular con el suelo.

Yo también he suspirado. De comodidad, de relax, ahora mismo es como si nada fuese a pasar mañana. Parece que esta noche va a ser interminablemente cómoda. Y me seduce la idea. No me apetece ni cambiar la letra, ni buscar una foto acorde, ni siquiera se que título poner a esto... No me preocupa. Incluso me quivoco mucho al escribir.

Voy a dar a publicar. Le pasaré el ordenador a quién le toque ahora, le daré una patada a éste pendejo de mi lado y me recostaré en este sofá tan cómodo. Y no voy hablar, solo voy a dedicarme a ver la tele, disfrutando de ELLOS, a mi lado.

Y que no se me olvide suspirar de comodidad. Una vez más. Y otra. Otra más. Y dentro de un rato, miles de ellas más.

Y que lo tenga que venir vendrá, pero no voy amagarme estos momentos (tan buenos) por algo que tiene que llegar, que ya llegarán, ya me ocuparé de ellos más tarde, en SU momento. Porque echaremos la vista atrás, y diremos "¡Mierda! Si ya sabía yo esto, y si es así... ¿Por qué cojones me amargué antes?" Asi que no, ahora solo toca suspirar.

"...aaaiiiinnnnnnssssssssssssssssssss."

jueves, 24 de junio de 2010

PARA TÍ DE MÍ, ESAS COSAS.

"- Sara.
- ¿Mmhh?
- Si ahora mismo te regalase una máquina del tiempo, y tuvieses que tomar la decisión de irte unos días algún sitio, para luego volver, ¿Dónde irías? No seas impulsiva como acostumbras y reflexiónalo.
- Al 69. A Woodstock.
- ¿Qué te he dicho? Que lo reflexiones criatura. ¿Seguro? ¿Tres días de paz y música? ¿No?
- Exacto.
- Me parece un acertadísima elección. Algún día iremos...

... te liaré porros para que saborees el sabor de la Tierra.

... iremos en alguna caravana vieja que alquilaré para notar cada badén del camino.

... recogeremos autostopistas y sonreiremos al verlos dormir.

... te regalaré un caballo para que lo montes desnuda por mares de césped.

...correremos huyendo con alguna buena razón por bandera.

...veremos el mundo con otro color.

...en mitad de la multitud nos sentaremos a disfrutar de eso, de la multitud. En soledad.

...a ella, a Janis.

...puede que YO suba a tocar una canción, si me lo permite Jimmy Hendrix claro. ¿Me dejará su guitarra?

...dejaremos tu vestido rojo tan bonito en algún maizal.

...comeremos con lo que ganaremos con nuestro puesto de ropa de colores.

... puede que me deje el pelo más largo.

... y no haremos otra cosa más que reírnos.

...haremos el amor en el césped.
...nos subiremos al capó de mi caravana y nos sentiremos los reyes del mundo.

... nos bañaremos en el río.

...nuestra piel será nuestra única ropa.

... nos compraremos unas de esas gafas a lo Jonh Lennon que tanto te gustan. Y que nunca has tenido.
... y cualquier imprevisto será una anécdota.

...y en mitad del amor, la paz y la música, tendremos una iluminación."

P.D: Podría escribirte cualquier cursilada, pero creo que ya te saturo bastante con ellas cuando nos vemos. Que te quiero, y que pensándolo mejor, no voy a dejarme el pelo largo como los tíos esos hippiosos que andan contigo... así seré el más original de todos. ¡Aunque joder yo también soy un hippiosos! Y que esto del blog es divertido, lo reconozco. Y que gracias por dejarme escribirte aquí esto, espero que te guste. Y el resto ya lo sabes. Estás encantadoramente loca."
Fmdo: tu amigo y chófer... Manu.

sábado, 19 de junio de 2010

Dementia is 7 seconds

¿Cómo un rostro puede hacerme pecar 7 veces cada uno de los 7 pecados capitales en tan solo 7 segundos?
Escribo con la mente totalmente en otro sitio.
Escribo aun con esos ojos clavados en los míos.

En la fila del supermercado. A tan solo 5 o 7 metros de la calle. Solo llevo un paquete de nata para la pasta de hoy. Tengo 6 o 7 personas delante. Me distraigo viendo a la gente pasar. Esa mujer, esos niños, ese hombre...
Y él. Con ellos. ESOS ojos. ESA mirada.

LA MIRADA MÁS BONITA del mundo


Apoyado en la puerta. Con un piti en la boca. Tenía uno de los rostros más bellos que he visto nunca. Aunque ha hecho que olvide todos los demás.

Tenía poco pelo, castaño claro, invadido de tempranas canas, muy fino. Veintimuchos, treinta quizás. Su nariz, larga, recta, perfecta. Algo respingona. Perfecta. La piel demasiado curtida, con demasiadas cicatrices y marcas. Los labios gruesos, carnosos, como si hubiesen vuelto de besar a alguien. Como si hubiesen pasado mucho tiempo sin besar a nadie. Las orejas grandes, finas también. La cara chupada, enmarcada por unos pómulos que descansaban debajo de unos enormes y delirantes ojos grises, que me hicieron dudar de la paleta de colores establecida, sentirme engañada ante el susodicho gris, quizás sus ojos inventan un nuevo color.EL color.

Se llevó el piti a la boca y dio una larga calada desviando la mirada al parking de los coches. En la otra mano llevaba las llaves de un Renault. Echó el humo lentamente por la boca. Los últimos restos, por la nariz. Volutas de humo bailaban alrededor de su cara intentando imitar sin éxito el color de su iris.

La fila avanzó un par de personas. Me moví automáticamente. En mi cabeza solo había una palabra:

dementia


Ahora estaba más cerca de él. Me hubiese quedado ahí por siglos, viéndole como consumía mierda cilíndrica en sus labios. Nunca fumar me pareció sexy, pero he de reconocer con la boca pequeña que le sentaba muy bien. Demasiado. Giró la cabeza y me hundí en un mar de plata.

"Los ojos azules están sobrevalorados"

[Siempre he pensado que unos ojos claros saben más de lo que es necesario, como si cuando mirasen a la gente fuesen capaces de ver más allá. Y no me gusta. Sin embargo, los oscuros siempre me han dado la impresión de que pueden ocultar más de lo necesario, como si cuando fuesen observados fueran capaces de disfrazarse en su propia oscuridad. Y me gusta.]

Pero SUS ojos grises no me dieron la sensación de saber nada más allá, ni los míos tratar de ocultar nada.

Y sentí envidia, pereza, gula, codicia, soberbia, ira y lujuria.

Cuando me miró me atrevesó dejándome en el más puro estado de inconsciencia, y deseé tener sus ojos... Deseé arrancarme los míos y ver la realidad con otro color. Ese color. Estoy convencida de que él ve el mundo de otra forma.

Envidia

Cuando me miró, cualquier cosa que urgía por hacer en hoy pasó a un segundo, tercer...séptimo plano. No quería hacer nada, ni siquiera avanzar en la fila para cobrar la nata.

pereza

Cuando me miró, me dieron ganas de comerme todo lo que había en ese supermercado, comer. Comer. Eran las 11 y algo, aun no había desayunado. Me gusta pensar que eran las 11:07.

Gula

Cuando me miró lo quise todo. Quise poseer todo lo ¿"poseíble"?. Quise tener el mundo entero y dárselo a él. Quería que pudiera pedirme cualquier cosa y yo dársela. Quería el mundo entero, para él.
Codicia

Cuando me miró me sentí soberbia, porque sus ojos se habían posado en los míos. Porque de todos los ojos que podía estar mirando, eran los míos. Soberbio.

Soberbia

Cuando me miró sentí ira, por todo. Por esto y por aquello. Por el puro placer de sentir la ira corroer mis sentidos. El poder. Destrozar, tirar todo al suelo, y hacer espacio, espacio para que esos ojos pudiesen ver lo inabarcable.
Ira

Cuando me miró sentí lujuria, por él. Por poseerle. Porque mi cuerpo quería acercarse a él, gastar nada más que 7 milisegundos en verlos más de cerca para corroborar su existencia verdadera y luego quitarle el piti para tirarlo lejos. Y que lo próximo que se consumiese en su boca fuese yo. Lo próximo que vistiese su piel fuese yo. Lo próximo que le hiciese gritar a las estrellas fuese yo.

Lujuria

[Acabé pagando la nata, nerviosa pasé a su lado al salir. Le miré, ahora recuerdo que con descaro, en el momento, como cualquier persona "un poco loca" habría hecho. Sin mi permiso, mis labios debieron hacer una mueca algo parecida a una Sonrisa, porque él me devolvió una de verdad, una de 7 segundos. Y ahora se que esos ojos me perseguirán durante mucho tiempo.]





Restos, goterones y manchas.

-Te he echado mucho de menos

-Lo sé. Por eso me abrazas tan fuerte. Me haces daño.

-Es para que no te vuelvas a escapar.

-Sabes que lo volveré a hacer. No soporto la sensación de las ataduras.

-Yo no soporto que te vayas.

-También lo sé. Pero si no me fuese, luego no me abrazarías tan fuerte.

Tu cocina es la única que aun tiene restos de susurros, goterones de risas y manchas de complicidad.

miércoles, 9 de junio de 2010

La fresa y el rey

Había una vez un rey de un lejano país muy amante de la naturaleza. Alrededor de su palacio crecía uno de los jardines más grandes y bellos del mundo. Pasado un tiempo bajó, como cada mañana, a pasear allí y descubrió como sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:

¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y egoísta?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste,querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías cultivado. Entonces, en aquel momento me dije:

Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda.




Piensa lo que quieras


-No.
-No ¿Qué?
-No nada. No pienso hacerlo.
-No te he pedido que lo hagas.
-Pero quieres que así sea.
-Yo quiero muchas cosas. Esa sólo es una de ellas.
-Entonces lo haré.
-¿Por qué?
-Para que al menos se te cumpla un sueño.

Y sonrió.

domingo, 6 de junio de 2010

Los colores del Arcoiris.

Hubo un tiempo en que los colores discutían. Reñían entre ellos por decidir cuál era el más importante, el más útil, el mejor.

El Verde decía: "Claramente yo soy el más importante. Soy el signo de vida y de esperanza. Fui escogido para el pasto, los árboles y las hojas. Sin mí, todos los animales morirían. Miren la naturaleza y verán que yo estoy en la mayoría. Represento la vida camaradas."

El Azul interrumpió: "Vosotros solo pensáis en la tierra, pero qué pasa con los cielos y el mar. Es el agua la que es la base de la vida, es la cosa más abundante de la Tierra, representa inmensidad, y es elevada por las nubes del mar profundo. Y el cielo da espacio, paz, serenidad y libertad donde los aves pueden volar. Represento la libertad amigos."

El Amarillo se rió: "Sois todos tan serios. Yo traigo risa, regocijo, y calor al mundo. El sol es amarillo, la luna es amarilla algunas noches especiales, los niños dibujan estrellas amarillas. Cada vez que mire un girasol el mundo entero empieza a reír. Sin mí no habría diversión muchachos."

El Naranja resopló: "Yo soy el color de la salud y la fortaleza. Soy escaso, llamativo y único. Soy precioso porque sirvo las necesidades de la vida humana. Llevo las más importantes vitaminas. Piensen en las zanahorias, las calabazas, naranjas, mangos, y papayas. Yo no ando rondando por ahí todo el tiempo, sino cuando lleno el cielo a la salida y puesta del sol, mi belleza es tan notable que ninguno pensáis en nada más en esos instantes. Represento lo lo escaso, lo extraordinario familia."

El Rojo no podía aguantar más y gritó: "Yo soy el regente de todos vosotros. Soy la sangre de la vida, el color de la valentía, el que cubre en primavera los campos de amapolas, ardo en pasión, el fuego es mi aliado, como el amor. Los enamorados se regalan rosas rojas, porque se cobijan en mí. Represento la pasión chicos."

El Púrpura susurró alterado: "Soy el color de la realeza y del poder. Los reyes, jefes, y señores me han siempre escogido a mí, porque soy el signo de autoridad y sabiduría. El arte acude a mí como símbolo de saber. Coloreo las flores más bellas y pinto corales, nubes... Represento la sabiduría hermanos."

Y así los colores fueron jactándose, cada uno convencido de su propia superioridad.Deambulaban por el mundo tratando de demostrar que eran los mejores, y comenzaron a hacer mucho ruido, tanto que despertaron a la tormenta. De repente, un resplandor los cubrió a todos, era el ralámpago; a los pocos segundos se encogieron ante el estruendo del trueno. Los rayos se habían despertado. Y con ellos la lluvia, qué empezó a caer sin piedad.

Todos los colores estaban asustados y en un afán de protegerse se acercaban unos a otros. En medio del clamor, la tormenta comenzó a hablar:

- ¡Basta! Estoy harta de oírles discutir por esas tonterías. Cada uno tratando de dominar al de al lado. Simplemente porque son hermanos, distintos de una misma madre. Basta. ¿No sabéis que cada uno de vosotros fue hecho con un propósito especial, único y diferente? Recuerden esta noche, cómo están justo en este preciso instante. Juntos. Y míraros.

Los colores vieron como juntos habían formado una manta de colores encima de la Tierra hermosísima. Los humanos desde abajo sonreían apuntando al cielo, los niños saltaban intentando atraparlo, las parejas se agarraban inconscientemente de las manos, los ancianos sabían que quedaba mucha vida por delante. Muy contento rieron todos juntos y admiraron la belleza de su unión. La lluvia continuó:

- Desde ahora en adelante, viajarán por el mundo haciendo lo que mejor sabéis hacer, dar color al mundo. Pero cada vez que me despierte vendréis conmigo; cuando llueva, cada uno de vosotros, esté donde esté, trazará una linea atravesando el cielo y juntos os llamaré El Arcoiris.


Porque siempre queda la esperanza. Los colores. Salta para alcanzarlos.

jueves, 3 de junio de 2010

El Libro de Tao Te King


Aquel que conoce a los otros es un sabio,
Aquel que se conoce a sí mismo es un iluminado,
Aquel que vence a los otros es fuerte,
Aquel que se vence a sí mismo es poderoso,
Aquel que conoce la alegría es rico,
Aquel que conserva su camino tiene voluntad.

Sé humilde, y permanecerás íntegro,
Inclínate, y permanecerás erguido,
Vacíate, y permanecerás repleto,
Gástate, y permanecerás nuevo.

El sabio no se exhibe, y por eso brilla,
No se hace notar, y por eso es notado,
No se elogia, y por eso tiene mérito,
Y porque no está compitiendo, nadie en el mundo
puede competir con él.

"El Libro de Tao Te King" Por Lao Tse.

Recomiendo encarecidamente la lectura de filosofía oriental

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