Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".

Y a solas, cada cuerpo compone su réquiem.Un llanto por la mitad perdida. Una lágrima por cada gota de sudor compartida. Una SONRISA por cada risa que inundó la partida.

El acto desesperado de amar lo que no tenemos. El acto desesperado de amar.
Amar desesperados ese acto.
Y desesperados sucumbir al amar.

(Fragmento de mi entrada "Diario de tus instintos olvidados".)

sábado, 14 de enero de 2012

Púas.

Porque no puedo hablarte de mí, solo desde mí.
No me sorprendo, conozco bien mi talento, virtud, don y defecto, y el atractivo de la actitud a la que me enfrento. Se que construyen verdades con sentencias, que creen en verdad las apariencias, pero la verdad es que mi único crimen es ser fugaz.

Llueven Erizos que solo quieren dormir entre mis rizos.

Medito por no escapar. Escribo por no gritar. Leo por no suspirar.
Y eso me hace conocer la rima, el ritmo reflejado en el cristal de cualquier bar, no sucumbir a la espiral que se convierte en el hecho de amar. Ya usé todo el cobre y ahora no me queda más que apostar vida, vida a matar en cualquier bar, donde el cristal ya no refleja nada, se vuelve opaco de decisiones que ya no llevan el ritmo; para poder escapar, gritar, suspirar.

¿Y qué os queda?
La rutina acomodada en el salón, tentándome a compartir sofá con ella.
¿Serás tu quién me juzgue?
Yo al menos lo intento... Intento no acomodarme.
Esto que escribo demuestra que no he muerto, que no cruzaré el túnel de luz, porque un túnel implica oscuridad, es la pura verdad.

Soñaré con no perder la fe, no perderé el sueño en que creí, creeré que lo que se sueña nunca se pierde; tropezaré con alguna roca y me levantaré más fuerte que cualquier pùa que escupa tu boca. Que no se si logrará herirme, pero por si acaso siempre tengo listo el equipaje.

Listo el equipaje. La montaña nevará en mis botas, mis muslos sudarán agua de mar,
los desiertos maquillarán mis mejillas, los bosques peinarán mi pelo,
el Universo me pone en celo.

Pasarás media vida esculpiendo tu tumba, pasaré la mía bailando sobre ella alguna rumba. Porque yo no creo en el destino. Me enfrento con coraje a ser una don nadie y a ser única, es mi único ropaje, el uniforme del abismo. Tienes una razón para vivir, y eres tu mismo.

Y fui yo quien dije: "Oh Dios hazme libre".
Y bajó el Él y contestó: "Muy bien, elige tu el calibre".

Mientras te observaba con calma, Erizos hambrientos abandonaban tu alma.
Ahora esos Erizos se comen las palabras que arden mi alma cuando actúas, para que yo ya no pueda echar púas.

Porque la soledad está donde tu estés ausente... ¿O presente?
Porque la alegría está donde tu estés presente... ¿O ausente?

Ya no me acuerdo, los erizos ya no tienen púas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Diario de tus instintos olvidados.


Queremos que nos dejes sentir el desgarro de lo inexplicable.
Que veamos como convierte el deseo al movimiento.
Queremos que soportes la lluvia vestido solo con su pasión, para después que te desnude sin compasión.


Queremos que escriba para nosotros la danza del deseo y hacer de tu cuerpo la fuente que su sed anhela. Hacer del suyo la extensión de tu pellejo.
Queremos ver como sus caderas son las riendas que no puedes controlar. Que muerdas cada redondez de su pecho mientras reconstruye cada malherida esquina del tuyo, donde tu espalda sea el paraíso de sus uñas. Que devores esas arrugas de su cuello que nunca verás envejecer. Queremos que funda el hielo que sostiene tus agarrotados músculos.

Queremos que sus manos sean cera para la chispa que bombea tu calor.

Queremos que te robe las llaves de esta cárcel donde un día decidiste desterrarnos, o que se caigan en la lucha por sus entrañas. Que tenses tus poderosas mandíbulas cuando nos quites las esposas.



Y su lengua será la batuta de la orquesta de gemidos que ensordece las paredes de esta prisión.

Dos cuerpos que se aplastan, hasta perder su gravedad, hasta convertirse en "un monstruo de dos espaldas". Que maravilla, que maravilla. Viven en el exceso de su nueva anatomía tu miembro y su alegría.
Queremos bailar el desgaste del deseo, para detenernos en el amanecer... Donde cada bailarín vuelve a su lado del escenario, donde cada cuerpo vuelve a su extensión única, donde el término único adquiere su matiz.


Y a solas, cada cuerpo compone su réquiem.
Un llanto por la mitad perdida.
Una lágrima por cada gota de sudor compartida.
Una SONRISA por cada risa que inundó la partida.

El acto desesperado de amar lo que no tenemos.
El acto desesperado de amar.
Amar desesperados ese acto.
Y desesperados sucumbir al amar.


martes, 25 de octubre de 2011

Huele a lluvia...

Huele a lluvia... ¿Lo notas? Ya está aquí. Me empapo, me ahogo. Me mojo. Me río. Y escribo.

Un sentimiento de absurda felicidad me invade estas mañanas húmedas, que me agarrota cuando me asomo a Madrid y está ella, allí, esperando a darme su sudorosa mano cuando la saque por la ventana de mi cuarto, al vacío. Y esto es solo el principio.




La mañana venía húmeda, húmeda como el alma bajo una lluvia de palabras obscenas, como tus pestañas conquistadas por infinitos diamantes, como tu mirada perdida en la tampestad de mis pensamientos, húmeda como las lenguas que se juntan y las solitarias, como los ojos que lloran de rabia y de amor.

Húmeda como cuando la gente se encoge bajo la lluvia y yo me lleno los labios de nubes. Como cuando abro la boca para alimentarme de estrellas barridas, porque no llevo tacones como ellas, tan bellas. La mañana venía húmeda, como mis mejillas llenas de lágrimas, que han venido a ahogarme las penas, húmeda como la lluvia que ha venido a besármelas para que las gentes nunca lo sepan.

Y por eso nos gusta la lluvia, porque nadie nunca sabrá si hemos llorado o es el cielo que nos ha amado.
Húmeda como las quejas de mis amigos por el frío, suerte que mi calor proviene de mi propio sistema solar, y aunque últimamente tengo vacantes en los satélites de la inspiración de mi prosa y mi verso, no voy a dejar de llover cualquier sonrisa hermosa que me humedezca este deseo perverso.

Húmeda esa misma mi inspiración, la que hasta hace unos días no sabía deletrear con precisión, y hoy es tu perdición, tu pasión. Tu pasión, mi perdición. Tu perdición, la mía.

Húmeda como esas miradas letales que dejan ciegos los cristales. Veo paraguas y chubasqueros de todos los colores, pero no te engañes, la lluvia es justa y no hace distinciones. No te duermas por favor y escucha la lluvia que golpea, el viento que hoy te menea. No te duermas por favor, y apóyate en mi húmedo pecho de absurdo gozo a primera hora de la mañana.

Húmeda como estas palabras que se las lleva el agua, porque olvidarás esto que te digo, pero no esto que te siento. Que te siento húmeda, en mi ventana.



Húmeda como antes mi sexo; como algún día esos nuestros cuerpos sudorosos, empapados, embebidos, mojados, como dos torrentes, húmedos, como ríos que juntos van a ahogarse en el orgasmo de un océano de placer.

La mañana venía húmeda, como esas tardes de lluvia y Ipod por el centro de Madrid que nunca tuve. Y que retuve.
Húmeda como las lágrimas de mis mejillas que no pienso llorar.
Húmeda como la risa de mi eterna sonrisa que no pienso secar esta mañana.
Ni mañana.
Hasta mañana.



Porque la vida no es sobrevivir a la tempestad, es aprender a danzar bajo esta lluvia otoñal.



sábado, 22 de octubre de 2011

Cualquier gran historia empieza en cualquier momento. Y con cualquiera.




¿Cuántos recuerdos por olvidar? ¿Cuántas canciones por dedicar?

¿Cuántas mentiras por jurar? ¿Cuántos caminos por perderse?

¿Cuántos amaneceres al atardecer?

¿Cuántos sueños interrumpidos por el sueño?

¿Cuánta vida por morir? ¿Cuántas muertes por una vida?

¿Cuántos libros por escribir? ¿Cuántas historias por imaginar?

¿Y por contar? ¿Y por vivir?

¿Cuántas camisas por pijama? ¿Cuántas cervezas por desayunar?

¿Cuántos besos al aire?

¿Y cuántos a tu mejilla? ¿Y a la suya?

¿Cuántas miradas por ver? ¿Cuántas SONRISAS por cazar?

¿Cuántas manos por soltar? ¿Cuántas orejas por calentar?

¿Cuántas espaldas por recorrer?

¿Cuántos ombligos en los que sucumbir?

¿Cuántos cuellos por alcanzar? ¿Y por conquistar?

¿Cuánta belleza por pintar? ¿Cuánta risa por reír?

¿Cuánto tiempo para nada? ¿Cuánto espacio para todo?

¿Cuánto?

[Mecano cantaba feliz no aniversario el 7 de Septiembre, nosotros no. Un 22 de Octubre como otro cualquiera, en una ciudad cualquiera, en una plaza cualquiera, en un garito cualquiera, una mirada cualquiera de un cualquiera a una cualquiera.

Dos SONRISAS cualquieras.

Cualquiera se olvida, cualquiera se olvida.]

"Porque nunca se para de crecer, porque nunca se deja de morir.

Y puede que te alegre el corazón.

No hay más motivo ni razón... Que me acordé de ti."


Feliz no aniversario.


P.D: Y pase lo que pase, no llores, siempre es bonito tener alguien a quien escribir, o haberle tenido, todos los 22 de Octubre desde entonces y para siempre.

No hay más motivo ni razón, que me acordé de ti.


miércoles, 12 de octubre de 2011

¡Levad anclas!

De repente algo te hace reaccionar, y ojo, digo "algo" que no "alguien".

Que tengo fe en el ser humano me dicen mis amigos, no lo se, simplemente creo que todas las personas son buenas, aunque cabría esperar de mí pensar algo rollo no esperes nada de nadie y nunca saldrás decepcionado; pero supongo que en como casi todo, en mí no cabe esperar.

Que me ve preocupada dice mi "vecino", qué le va a matar dice mi "cachorro" , que no se de que me sorprendo dice mi "conciencia"... Pero a pesar de los años, siguen sin entender que no pue-do e-vi-tar gri-tar. Que no lo puedo evitar cuando hablo con pasión, cuando hablo con pasión de la ira, del desprecio, de lo malo, dde todo lo que me viene de dentro, todo el veneno.

De repente abreo los ojos, los del alma, mientras abro mucho la boca para gritar, y ves como a pesar de creerme la reina de África, aun se me cuelan en mi manada hienas disfrazadas de león.

Que para cuando para la mayoría de la gente esto sería un problema enorme, de mentiras, para mí solo significa violar lo único inviolable para mí, la lealtad.

( Nota: PARA MÍ. LA LEALTAD NO ES LO MISMO QUE LA FIDELIDAD, LA SEGUNDA ES PERDONABLE. )

¿En qué punto la gente le importa los demás? ¿Y en qué grado? Siempre me he dado cuenta como la gente intenta aparentar ser mejores de lo que son frente a sus amigos, y cuando digo amigos digo co-no-ci-dos/co-le-gas, definiciones que al parecer en el diccionario social aun siguen siendo sinónimos. Yo solo me se defender con una cosa y es que no todos mis conocidos son mis amigos, pero por suerte mis amigos son totalmente conocidos.

Yo me he equivocado es lo principal, en jugar a ser todopoderosa, jugar a vivir al límite mi filosofía. Y acabo de darme cuenta que hay gente que no puede jugar ni un poquito con ella.
Yo no me he equivocado en lo más importante... Yo no necesito la aprobación de nadie.

Pero algo que yo ya hacía desde los 14 años pero que nunca nadie me dijo (hasta ahora), me dio que pensar:

- "Lo que me gusta, es que eres capaz de sobrevivir a todo, y a todos".

Y eso puede sonar muy guay, pero no lo es, tampoco es horrible, es una realidad y dime, ¿Cómo definirías tu la realidad? No puedes, no puedes sin ser subjetivo, pues yo igual, y tu también.
Sobrevivir a todo y a todos no significa no importarme nada ni nadie, simplemente estar por encima de ello, simplemente saber que nada ni nadie es para siempre, y aun cuando he dejado el amor por el camino (amor más puro y fuerte que cualquier pareja que se escriba "feliz amanecer sirope de mi mundo de nube de caramelo" en los estados de tuenti), amistades de esas que dices nunca podría estar sin ellas, cosas materiales de las que nunca te despegarías, recuerdos que nunca olvidarías... Pues lo he hecho, y tu también ¿lo sabías?, y no es feo ni triste, es lo real, siento este chute de realidad pero... ¿serás tu quién lo juzgue? ¿serás tu quién me juzgue?.
Yo ya llegué al cenit de tal reflexión, de tal realidad, y no me ha causado más perturbación saber que el próximo que quiera desaparecerá o que nunca vuelva aparecer, que muchos de los que están a mi lado se irán como han vuelto , que esta cuidad, que esta casa, que este cuarto que nunca vuelva a sentarme en esta cama. Qué quizás el resto de mi vida me la pase elevando anclas en algún barco de Puerto Rico. Que rico.
Siempre solitaria, nunca sola.
Y todo porque no tengo anclas, nunca fui de esas.


Y ándate con ojo, las peores anclas son las voluntarias, y así nunca llegarás a Puerto Rico.

sábado, 23 de abril de 2011

Lo que no nos mata, nos hace más fuerte.

Me encanta leer esa frase tatuada en la parte derecha de tu espalda mientras te vistes, o te desvistes. Porque supongo que nos resume muy bien.

No nos vemos a menudo.
No nos regalamos cosas por San Valentín.
No nos juramos fidelidad.
No somos novios.
No somos amigos.
No somos pareja.
No somos eso. Amantes me gusta más.
No me quitaré tu anillo, pero no quiero que lo grabes.
No nos llamamos a todas horas.
No desconfíamos, porque no eso supondría imperfecciones en la tercera línea.
No son nuestros labios nuestros, ni nuestros cuerpos, pero si las vísceras.
No somos normales, porque no podemos geográficamente hablando.
No nos entienden, aunque nosotros tampoco. Y nos da igual.
No somos infelices porque no estemos juntos, somos felices porque a ratos nos echamos de menos.
No estamos enamorados porque no podemos dejar de querernos.
No nos hemos dicho "no" nunca. A nada.
No podemos dejar de mirarnos entre las bocanadas de humo verde.
No vamos a sacrificar nada por esto, sal y diviértete con alguna zorra burgalesa cariño.
No vamos a dejar de ser libres, lo que supone libertad para usar dicha libertad, si queremos.
Y es ahí, haber llegado a ese punto, lo que me hace quererte.

Siempre se me viene a la cabeza la canción de Los Rodríguez cuando estamos juntos.
Supongo que es porque tu y yo...


"...iremos a un hotel, iremos a cenar, pero nunca iremos juntos al altar".


Que mono estás adormilado en el sofá, en cuanto publique, pienso despertarte.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El calor de la montaña.

Calor. Esa sensación de verte esperando, esperándome. Mientras fumabas un piti.
Sentí calor cuando nada más vernos no me besaste, te quedaste mirándome sin decir nada y me abrazaras con fuerza.
Mientras dejaba que tu olor me recordase lo mucho que te echaba de menos.
Cuando me besaste despacio, casi con cuidado, como si me fuese a romper, mientras sentía tu aliento haciéndome cosquillas en la nariz.
Cuando hasta que no pasó un rato, mi estómago no logró calmarse.
Cuando al viajar en la moto abrazada a ti, me lloraran los ojos del frío, ¿del frío? Del calor. De la montaña, de ti.
Mientra hibernábamos en nuestra madriguera de lobos.
Mientras teníamos cachorros.
Cuando veíamos ese cielo sin ninguna estrella y hablábamos sin parar de nuestras cosas.
Cuando reías a carcajadas por mi torpeza. Cuando reías.
Cuando me quedaba mirándote embelesada como tratabas de sorprenderme con tus dotes culinarias.
Cuando después, después, suspirabas con una sonrisa sin decir nada.
Cuando dormitaba en tu clavícula mientras tarareabas alguna absurda canción de anuncio.

Cuando me LO dices.

Cuando me doy cuenta de que siempre has sabido mis sentimientos mejor que yo misma, porque eres un chulo encantador.
Pero sobre todo, cuando me dijiste que mi primer te quiero no te lo dije con los labios, te lo dije con la mirada.

Y es así, dices que conmigo ves la vida más alegre, pero es contigo con la clase de personas con las que aprendo que querer no es cuando encontramos a la persona perfecta para cada cual, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a alguien imperfecto.

Podremos pasar mucho tiempo separados, podré no decirte ESO muy a menudo, podré serte infiel pero nunca desleal.
Y lo se.
Y se que te quiero porque contigo el más difícil de los besos no es el primero, sino el último.



P.D: Y como toda carta estúpida de amor, escribo empezando sin saber lo que voy a decir, y termino sin saber lo que he dicho.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sureña

Lo he logrado. He logrado saber porque no escribo nada coherente desde hace unos meses. Es el FRÍO, el frío es lo que me trastorna.
Bueno, más que el frío, la ausencia de Sol.

Ver como busco como un reptil cada rayo de Sol que las vacilantes nubes me regalan.
Como mis ojos se tornan de ese gracioso verde, gracias al Sol en mi iris, a un oscuro que compite con el de mis rizos.
A como dejo de lado mis camisetas que enseñan más de lo que deberían pero justo lo que me gusta. Como mis vaqueritos rotos ya no presentan unas joviales y doradas piernas, sino alguna malla "antifa".
Como mis vestidos de tela fina has dejado de ser un mero instrumento para evitar el escándalo público ante lo bien que me sienta mi propia piel, para pasar a ser una capa más de la cebolla en la que mes estoy convirtiendo.
Como antes al levantar la persiana veía al Sol diciéndome:
-¡Buenos días princesa! Venga, esos cripies, que llegas tarde.
A como ahora, al levantar la persiana, me arrepiento de ello.
Soy sureña está claro. No estaba preparada. Me trastorna. Voy a echar de menos tonterías como:
las tardes de lectura en tu terraza,

estar desnuda a la menor ocasión y a la menor excusa,
esas mañanas en las que solo me despertaba para volver a dormir con el Sol por sábana y la hamaca por cama,

Hasta voy a echar de menos (y el vecino también) ver colgada mi ropa de verano.
El mítico:
- "Mamá pero ¿Tu has visto que día hace para quedarme en casa?"

Pero sobre todo esa estúpida bola de fuego encima de mi cabeza. El calor, summertime... Porque ahora llegas tu, infame Reina del Frío. Pero al final, aunque empezamos con mal pie todos los años, acabamos por llegar a una simbiosis. Yo reconozco que me gusta el wintertime (pero no tanto como...) y tu me regalas de vez en cuando visiones como ésta.
Simbiosis.

Hasta dentro de unos meses Lorenzo, mi sangre sigue caliente. Siempre.








domingo, 28 de noviembre de 2010

ÑA


La amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.

lunes, 1 de noviembre de 2010

RETO

En la atracción siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón, por tanto, tengo razones de sobra para opinar que esta atracción me ha vuelto loca. Y aun así, siempre me lo dices, y tienes razón, es una locura las cosas que me pasan, y todo por esta maldita atracción a esta maldita locura. Y con razón. Aunque no se qué razón puede haber en esta locura.

sábado, 16 de octubre de 2010

Cantos de sirena

Es curioso como puedes hacer el imbécil.

Cómo crees ver la vida subida al faro más alto, y de repente, eres tu quien está perdida de noche en la mar, buscando ese faro. Y todo por nada. Por divertirme, porque creerme inmortal.

Me he dedicado a sentarme en el trono de mi faro, a regodearme de lo bonitas que son mis escamas al Sol. A que llegue la noche y ponerme a cantar. A ver pasar flotas de barcos por mis costas y hacerles besar la arena de mis orillas. Me he dedicado a bucear a mis anchas, a bucear por los camarotes de marineros lindos, a enredar mi cola de color violeta en el timón del barco del juego de vivir. Y amanece, mi cuerpo cruza como un pestañeo el agua. Vuelvo a mi trono y desde allí observo el CAOS.

Ese que tanto me gusta. Ese de quien soy alumna y discípula.

Pero una mañana amarró en mis costas una barca sencilla, una sola vela. Pero era demasiado pequeña para que mis ojos la vieran, demasiado sencilla para otearla entre tanta fragata encallada en mis playas. Pero la sentía allí, por supuesto, yo siempre se que pasa en toda mi isla. Me dediqué a salir tras cada puesta de Sol. Me dediqué a mirar de vez en cuando por las mañanas a esa barca. Y un día, un barco no encayó, mis cantos no fueron lo bastantes dulces para hacerle virar su rumbo, logré que estuviese viajando en círculos, que su brújula se volviese loca, pero en un resplandor de ojos azules vi su rumbo. ¿Veis por qué no me gustan? Y esa noche fui una hipogrifo enfadada y fea.

No supe nadar, ni bucear, ni siquiera cantar. Volé a mi isla, aterricé como pude y amanecí recostada en esa pequeña barca, protegida del viento con su única vela. No quiero moverme de ahí. De vez en cuando las gaviotas me traen noticias de ese barco, que sabe cual es su destino, pero le está costando llegar. Y eso, ya no es culpa de mis cantos, ya no.

Y ahora, se que estoy haciendo lo correcto.

Pero a veces...

A veces, me pillo mirando mi trono en el faro con deseo, a veces me sorprendo cantando por lo bajo, a veces me descubro mirando al Sol buscando la Luna...

Al fin y al cabo, siempre he sido hija del agua, y cómo tal, nunca podré ser constante como la tierra, nunca podré permanecer como el suelo.

Así que me pregunto si una sirena, por mucho que corra de tu mano por la arena, pierde las escamas para siempre...


P.D: Lo que tenga que venir vendrá de todas formas, así que mientras tanto dediquémonos a vivir.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

3

Y ahora que, después de tanto tiempo, soy tuya y tu eres mío... (Pero sabes que esto que digo es metafórico, yo no tengo dueño, ni nunca lo tendré, se que te molesta y admiras a partes iguales). Ahora, después de tu callar durante tanto tiempo por convenciones sociales absurdas y acordarte con malicia como probaste las fresas del árbol de tu vecino, te ríes. En su momento no te reíste, te llevaste una paliza. Quieres a tu vecino, yo le amé. Ahora él no está. ¿Y tú? Siempre rondando por la verja de mi jardín.
-Buenos días rizitos...
-Deje la sonrisa en la puerta y márchese.

Pero él también está, y deseo sus fresas, de su árbol. Su jardín entero.
Con todas mis tripas.
¿Por qué llega todo a la vez? ¿Por qué no se pueden hablar las cosas? Yo quiero gritarlo al mundo joder, que si, que se puede QUERER/AMAR/DESEAR/GUSTAR a más de una persona a la vez. Y no es malo. Simplemente es más difícil de llevar.
Sobre todo cuando quieres entrar en el jardín con el oficio de granjerA acupado. Yo quiero ser esa granjera. Pero a la vez no salir de tu huerto. Otra noche como esa. Muchas más.

Mi QUERER/AMAR a día 29 de Sept siendo las 19.08 son tuyos.
Pero mi DESEAR/GUSTAR a día 29 de Sept siendo las 19.09 no...

El número 3 es demasiado para una sola cabeza. Y me gusta.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Back To Future

Los hay que se van sin echarles y los hay que vuelven sin llamarles...

Pero no te preocupes por la gente de tu pasado, hay una razón para que no estén en tu futuro.


On the road. Always.


lunes, 23 de agosto de 2010

PIEL DE GALLINA

Reír. Comer a besos. Bronceado de biblioteca. Dos horas para montar una tienda de campaña. Mudarme de casa. Echar de menos. Asquearme de la buena suerte. Estrenar septiembre. Recordarnos retozando en la arena. Arena por doquier. Recoger CIU de noche en bici. Robar una bolsa de chuches en los chinos. Agarraros la mano.

Pillar al del pendiente de madera mirarme las piernas, o mi vestido de cuadros. ¿O mi piel de gallina?

Hacer sonar fuerte mis tacones. Ronronear al Sol. Ser criatura de la noche. Bailar con The Dandy Warhols. Conocer aun más gente.Salir. Deslizarme por las barandillas. Encantada con las bromas telefónicas de mi abuela.Echar de menos cosas que nunca he vivido. Se dice desear. Desear. Volver a veros. Y ya está. Acabarme el bol de helado, yo sola. Dormir desnuda. Cantar en la ducha mientras suena Jet. Que me acaricien la cabeza, que me gusta, que me encanta. Que me beses en la nariz y me hagas cosquillas con la barba. No os la afeitéis. Yo tampoco lo haré. Y volver a reírme más fuerte. Perseguir a las ardillas del bosque de teleco. Lo bien que cantas y tocas la guitarra. Lo bien que bailas break. Lo mucho que molestas, petarda. Y tu también. Oler a mi tortuga, asquerosamente tierna.

Mirar que son las 22.00 y seguimos estudiando. Bueno, mirando el libro. Apoyar mi cabeza en tu hombro mientras le dices: "Tronco, te quiero"; y él te contesta: "No me seas marica", mientras te da un apretón en el hombro con una sonrisa.

Y volar sobre dos ruedas las calles universitarias vacías, excepto por nuestras enormes y orgullosas almas, a las tantas de la noche rumbo a nuestros nidos. Me esperan spaguettis a la carbonara. Ñam.
Y en definitiva dos semanas que parecen no acabar nunca. Con vosotros. En la biblioteca.

Porque... Esto...
¿Qué haríamos si hubiésemos aprobado todo?
Aburrirmos. Seguramente. Seguramente.



lunes, 19 de julio de 2010

Volteretas cósmicas

Volver a sentir eso. Es la magia de la vida. Y sus volteretas. Cómo a veces pasa antes el acto, que el sentimiento. Y no es la primera vez que me pasa esto. Ni la última. Y volver a verle, hace que recuerde ese día, esa noche. Que recuerde cómo la mente es capaz de desear e idealizar a una persona cuando no está presente en tu vida diaria. Y cuando, por alborotos cósmicos, nuestros planetas se alinean para pasar una tarde juntos por motivos totalmente distintos a los que a mí me gustaría, vuelve mi corazón a dar un concierto dentro de mi pecho. Y ahora miro atrás y me veo a mí seducida, seduciendo... Y consiguiendo lo que tanto anhelé. En sus brazos. Su olor, y el de su camisa. Y que ahora soy consciente de no haberlo exprimido del todo, no al menos como lo exprimiría si tuviese una máquina del tiempo. Mis mejillas rosadas. La magia de la noche, del alcohol, de lo prohibido, del "no deberíamos", de lo desconocido, de yo de alguna forma ya te conocía, del no se como pero siempre me has gustado...

Y cuando amanece, ver a tu lado a tu pequeño milagro personal. Y pasa el tiempo. Y el polvo cósmico nos vuelve a reunir pero no hay esa magia, solo realidad. Ahora decimos chorradas, nos reímos, aunque sigo ruborizándome, sigo sin aguantarte mucho la mirada (y eso me preocupa, porque no tienes los ojos azules, que podría ser una válida excusa).

Pero se que ya fue. Y nunca más será.

Siempre guardaré ese momento en ese rincón de mí que se titula "no olvidar nunca". Y la vida sigue. Y se que podría seguir de otra manera. Porque las líneas de nuestra vida se han cruzado, pero nunca entrelazado. Por mí, las anudaba. Y se que seguiré viéndote de vez en cuando durante mucho tiempo por, de nuevo, motivos distintos en los que mis sueños serían.

Se que me lo advirtieron.

Y lo sabía. Era consciente. Que me traería consecuencias. No muy agradables he de señalar. Pero no me arrepiento. No me gusta quedarme con la duda. Nunca. Y este maldito brote de sinceridad que me ha dado, que no se a que viene. Necesitaba expulsarlo. Mucho mejor.

Rayé el cielo con con la punta de mis dedos. Lo peor es esa sensación. Esta sensación.

La de saber con certeza que yo podría hacerte feliz.
Porque lo se.

lunes, 12 de julio de 2010

CAMPEONES DEL MUNDO Y DE NUESTROS CORAZONES

- Ahí va Iniesta...
- Le veo, le veo. Pásame el vaso qu...
- No, espera espera.
- ¿Qu...
- ¡Allá va! ¡Vamos Iniesta! ¡Vamos!
- Tia, tia, tia, tia...

Unos segundos. Minuto ciento algo del partido. Sucio juego por parte de los holandeses. Suena en boca de mis camaradas: "¡Ese holandés que hijo puta es!". Te dedico ese canto Robben. No vuelvas a molestar a Iker. Estoy temiendo los penaltis. Ya casi no tengo uñas. El corazón me late a mil por hora. Casi puedo oírle. Excitado. Me llevo las manos a la cara, juntas, como si rezara, quizás lo estaba haciendo. A mi alrededor solo se oye: "Vamos, vamos... Vamos Iniesta ya es tuyo, venga." No paro de susurrar inconscientemente: "Un poco más, un poco más y es tuyo."

Segundos eternos.
Mi corazón va a estallar.
Mi sangre roja fluye más rápido que nunca.
El toro que vive en mí se prepara para acometer un salto.
El fuego y la pasión amenazan con desbordarse después de un Mundial semejante.

Pu Pum. Pu Pum. Mi corazón. Pu Pum. Pu Pum.
Segundos eternos... Y...

¡¡¡¡ GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!!

Si. Era real. Nos levantamos todos de golpe y durante unos minutos eternos eramos uno solo, saltando al compás. Me vi fundida en mil abrazos, conocidos y desconocidos. Grité con toda mi alma. La felicidad y la energía desbordaban cada poro de mi cuerpo. Habíamos marcado joder. Joder. El champán me calaba. Gritaba, besaba, reía. No volví a sentarme porque al poco...

¡¡ Piiiiiiiiiiiiiiiiii... !! Fin del partido. España ha ganado. España es, ahora si, campeona del mundo.

Corrimos a la fuente. Y digo, sin dudarlo, que fue el mejor baño de toda mi vida. El mejor. El de la victoria. Aunque ese agua no logró apagar el fuego que desprendíamos. En la tele lloraban los jugadores, en las calles nosotros. Un país entero en pie, gritando, feliz. Un país más país que nunca; jamás ninguna otra cosa nos unió tanto, jamás antes fuimos TAN ESPAÑOLES. Orgullosa sangre roja. Orgullosa pasión de toro. Orgullosa. Eufórica.
EspaÑola.

Y la sensación de saber que en ese preciso instante miles de personas, millones, estaban haciendo exactamente lo mismo que yo era increíble. En China, en Sudáfrica, en toda España, miles de por el mundo reunidos frente a un televisor viendo la misma imagen. Vestidos de los mismos colores. Llevándose las manos a la cabeza en el mismo preciso instante del casi-gol. Y, sobre todo personas con el mismo encogimiento de corazón ante la carrera de Iniesta, todos pendientes total y absolutamente de ese hombre. El hombre de la noche. Y, finalmente, creo que nunca antes hubo tanta gente saltando, gritando, llorando, riendo y abrazando al mismo tiempo repartido por el planeta. Cada uno de un país, de unos padres, de una costa, de un polo, de una religión, de un partido político, de un color, de... Menos ayer.

Ayer todos éramos rojos.
Todos éramos hijos del fútbol.
Todos éramos adoradores de San Iker Casillas..
Todos éramos del partido "La Selección Española".
Todos éramos españoles. Ayer todos teníamos sangre y pasión en las venas.

Que viva la Selección. Que vivan los campeones. Que vivan las piernas de oro de Puyol, Villa e Iniesta. Que viva todo español de nacimiento y de corazón. Que viva todo aquel que ama el fútbol.

Y por supuesto que viva Casillas. Y su guapa novia también. Aunque la tenga una enorme envidia. Los que dijeron que por su culpa Iker se desconcentraría ahora que cierren la boca, porque seguro que ella tiene parte de culpa del excelente trabajo del Capitán.

The power of love.

Porque ambos pusieron la guinda a una noche perfecta:

con el beso más bonito, sincero y espontáneo que he visto en mucho tiempo. Perfecto.



¡¡¡¡¡¡ Y QUE VIVA ESPAÑA !!!!!

jueves, 8 de julio de 2010

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La noche...La arena...La Luna...
Nosotros...El mar y el Sol...
Las gaviotas...A mi cámara. Y su funda. Perdida en algún lugar.